
Hace treinta y seis años y un día el máximo líder de la argentinidad regresaba en forma definitiva. Sin embargo, la incomprensión y los infiltrados producirían más dolor y más sangre derramada.
Una movilización nunca vista en la historia política argentina esperaba en Ezeiza. Pero debió bajar en Morón.
Dieciocho años de proscripciones, presos, torturados, fusilados, marcaban el difícil camino del retorno.
Perón lograría lo que no pudieron ni San Martín ni Rosas: él regresó. Venció a las fuerzas de la sinarquía. Doblegó las intrigas internas, y se quedó para siempre con nosotros.
El próximo domingo, gracias a esta sangre derramada, los argentinos podremos elegir y ser elegidos.
Sin embargo, otra vez más bastardeamos por mezquinos intereses, el concepto propio de la expresión popular.
No hay fiscales… porque no hay militancia.
No hay autoridades de mesa… porque no hay educación cívica.
No hay propuestas… porque no hay ni memoria ni justicia.
Ayer volvió Perón. Y el 1º de julio se haría inmortal.
Hoy el oficialismo y la oposición dicen ser peronismo. Una generación de jóvenes rodeados de la incultura y de la desinformación, creen justamente eso.
En realidad, Perón fundó un movimiento, no un partido. Y la partidocracia ganó la batalla transformando a viejos luchadores en simples candidatos.
Ayer volvió Perón y hoy lo negamos en su esencia.
Inexorablemente el tiempo dirá la próxima semana que determinados candidatos habrán vencido. Pero el pueblo, esencialmente el pueblo peronista, seguirá derrotado.
Es imprescindible la creación de un espacio que contenga a la mayoría de nuestro pueblo, pero que logre que a las dos generaciones que nos faltan las reemplacemos con urgencia en el trasvasamiento generacional.
La mayoría de nuestros jóvenes no saben qué es el peronismo, y hoy, con tres centrales de trabajadores, se marcha inexorablemente al quiebre de la columna vertebral, que es el movimiento obrero. Sin movimiento obrero no hay movimiento peronista. Sin el movimiento peronista como columna vertebral, no hay movimiento nacional. Sin movimiento nacional, no hay Nación Argentina.
De esto se trata. De entender lo que nos está pasando.
Después del domingo 28 un sector de centro izquierda pretenderá llevarse una parte de nuestro Movimiento otro de centro derecha hará exactamente lo mismo. El objetivo: ANIQUILAR AL PERONISMO.
Porque somos mayoría debemos bregar por la unidad de concepción para la unidad de acción, y reafirmar que ante el fracaso del marxismo en los gobiernos comunistas, y el fracaso del capitalismo tal cual lo vemos hoy, lo único que queda como ideología del siglo XXI es el peronismo.
Los dos anteriores fracasaron por ser esencialmente materialistas: materialismo dialéctico y materialismo capitalista. La nuestra es una doctrina profundamente humanista y cristiana. Para nosotros, el hombre vale por ser hombre, no por los bienes materiales que alcance. No proponemos la lucha de clases, sino la fusión de clases. En la argentina peronista se debe luchar por menos pobres y menos ricos. No pertenecemos ni a la derecha liberal ni a la izquierda liberal. Somos un pensamiento instalado en nuestra ascendencia greco-romana-cristiana. Estamos con la autodeterminación de los pueblos y por la Patria grande Pan Americana. Perón fue el verdadero padre de la democracia, porque le dio el derecho a la mujer a elegir y ser elegida, porque devolvió la dignidad a los argentinos, y porque fundó la segunda república, plasmada en la Constitución de 1949.
Ayer volvió Perón.
Y vino para quedarse.
Si usted está dispuesto a no bajar las banderas, retransmita este correo a quien crea conveniente.
Ayer volvió Perón. Hace solo 36 años y un día. Regresaba el 20 de junio, que es el día más corto del año.
Para los peronistas, fue el más largo de nuestras vidas. Lo esperamos dieciocho años.
Para que no se repita, construyamos entre todos un proyecto presidencial peronista.
También un 20 de junio de 1820 se iba de este mundo un insigne patriota, el General Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano quien cerraba sus ojos en una Buenos Aires dividida igual que hoy, en plena anarquía.
Ayer volvió Perón, en el día de Belgrano, el día más azul y blanco de todos.
MIGUEL ANGEL DE RENZIS